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  • 06 Dinan – Bayeux – Arromanches – Batería de Longues – Omaha Beach – Pointe du Hoc – Le Cambe – Carentan – Bayeux

    Hoy tocaba traslado hacia Normandía, el tiempo nos dio una tregua y pudimos recoger todo tranquilamente sin mojarnos, desayunamos de nuevo en el Le Cochon Grillé y esperamos a que abrieran la recepción del camping para poder pagar, croissant y Pain au chocolat (Napolitana de Chocolate) y una Orangina, y marchando. La idea era llegar a media mañana, recorrido corto de apenas 160km, a eso de las 12 estábamos en el Camping Municipal de Bayeux, depués claro está de la correspondiente visita a la oficina de turismo. Traslado tranquilo salvo por un Mirage (caza de combate francés) que decidió hacernos una pasada en vuelo rasante que casi hace que nos salgamos de la carretera, valiente $%#]*, corre, corre, cobarde.

    El tiempo era agradable, sol y temperatura estándar del viaje 21º.Ya en Bayeux la amable señora de la recepción del camping nos dejó muy claro desde el principio un par de cosas:no hablo inglés, ni alemán, ni por supuesto castellano, y hasta las 12:30 no os digo si hay plazas libres. Los Belgas que estaban detrás de nosotros solo acertaron a decir: “Not friendly”. Había lugar, el camping correcto, una ducha, nos cambiamos y nos dispusimos a partir hacia nuestro primer destino.

    Arromanches-les-bains es un pequeño pueblecito que resultó crucial en la operativa del desembarco de Normandía, para que os hagáis una idea, Arromanches es liberada el 6 de junio por la tarde y desde el 7 de junio, los barcos son hundidos. El 8 de junio, las primeros cajas Fénix son sumergidas. El 14 de junio, comienzan las primeras descargas. Completamente operacional desde el principio del mes de julio. Durante una semana, más de 18.000 toneladas de mercancías serán desembarcadas todos los días. El principal impulsor de la idea fue Winston Churchill. Actualmente se pueden ver componentes de la estructura sobre la playa junto con el museo que explica como se llevó a cabo la construcción del puerto, algunas piezas alrededor del museo ponen fin a nuestro recorrido.

    arromanches

    Antes de seguir comentaros que todo está perfectamente indicado a través de señales en las que ponen “Normandie 1944. OVERLOAD-L’ASSAUL” por lo que no tiene perdida, cuando estéis llegando a un sitio señalado también os lo indicará y la verdad es que son muchos. La velocidad está limitada a 70 en época estival debido a la gran afluencia de turistas.

    Nos acercamos ahora a la Batería de Longues Sur Mer, la única de las playas de Normandía que aún conserva sus cañones originales. Compuesta por 4 baterías, cada una de ellas disponía de un cañón naval de 155mm con un alcance de 19km. Los muros y el techo en donde se emplazaban los cañones tenían dos metros de espesor y soportaron numerosos bombardeos aliados sin apenas sufrir desperfectos. Justo al pié del acantilado se encuentra el puesto de control de tiro que servía para dirigir los bombardeos.

    beterialongues

    Nuestra siguiente parada es la playa de Omaha y el Cementerio Americano ubicado sobre la misma, cuando llegamos,  es ya casi la hora de cierre y no nos dejan acceder, y eso que solo son las 17:15. Junto al complejo está el Monumento de la playa de Utah, un monolito de granito rojo que rinde honores a los caídos del VII Cuerpo. Ante esto decidimos volver el día siguiente temprano y continuar nuestro camino.

    Nos dirigimos hacia  Pointe du Hoc, un emplazamiento en lo alto de un acantilado que los aliados asaltaron trepando bajo el fuego alemán. El objetivo eran una baterías de 155mm aunque cuando los Rangers llegaron arriba descubrieron que los alemanes los habían ocultado tierra adentro. El coste en hombres, de los 225 iniciales, 90 hombres estuvieron en condiciones de combatir durante los dos días que duró el asalta hasta que fueron relevados. Actualmente la zona es un museo y memorial en el que se puede ver los efectos de los bombardeos aliados sobre el terreno y algunas casamatas reventadas.

    pointduhoc

    Ahora nos dirigimos hacia el cementerio alemán de Le Cambe, esperamos que cierre un poco mas tarde que el cementerio americano. En el camino hacia Le Cambe nos adentramos por las carreteras terciarias de la zona, altamente recomendable, los paisajes, granjas, etc son increíbles. Llegamos al cementerio al filo de la media tarde. Le Cambe es el mayor cementerio alemán de la región con 21.000 militares enterrados, la mayoría caídos en combate en la Playa de Omaha. El cementerio es sobrio, dos salas flanquean la entrada y dan paso al campos, con un promontorio central coronado con una cruz de piedra negra réplica de las que salpican las tumbas en grupos de 5 alrededor de la misma. Algunas tumbas tienes pequeños farolillos y flores. El cementerio fue inaugurado en septiembre de 1961 y depende directamente de la Organización alemana para la conservación de los cementerios de los caídos de Guerra.

    lecambe

    La sensación o sentimientos son encontrados, es cierto que el ejercito alemán cometió innumerables atrocidades a lo largo y ancho de Europa y África, pero no olvidemos algo muy importante, son los políticos los que toman las decisiones de ir a la guerra, fueron los políticos los que idearon el genocidio, al final es el soldado el que muere, el padre, el esposo, el hijo, el hermano, en definitiva los peones son los que se sacrifican. Importante, NO olvidar los errores del pasado para no repetirlos el el futuro.

    Dejamos el cementerio alemán camino del último destino del día, Carentan. Cerca de las  7 de la tarde llegamos a Carentan, tenía especial interés en llegar aquí ya que tuvieron lugar intensos combates que casi destruirían la ciudad en los días posteriores al desembarco, con el objetivo de aunar los frentes de playa y que los Alemanes no pudieran abrir brecha entre los mismos. Poco pudimos ver salvo dar unas vueltas en moto y llegar hasta la Iglesia de Nuestra Señora. En la serie de HBO, “Hermanos de Sangre”, hay un capítulo dedicado en exclusiva a la toma de Carentan es el que se aprecia perfectamente la dificultad en la que se desarrollaron los acontecimientos, cada metro costó un alto número de vidas humanas por parte de los aliados.

    carentan

    El cansancio ya hacía mella en nosotros y decidimos volver hacia Bayeux ya que el Camping cerraba sus puertas a las 10 de la noche. Ha sido una tarde interesante, hemos visto y sentido la historia, recorrida los lugares y sus carretera y como guinda final un clásico para cenar, McDonalds, hay uno frente al Camping, una lavadora, organizar ropa para el día siguiente, Internet, cargar baterías y a dormir.

    Hoy ha sido un gran día.

  • 05 Dinan – Mont Saint Michel – Cancale – St. Malo – Dinard – Dinan

    El día amaneció encapotado y con una fina pero molesta lluvia que nos llevó a enfundarnos el traje de agua, hoy tocaba Mont. St. Michel, y allá que nos fuimos pero antes tocaba encontrar una gasolinera, pasaban los kilómetros y ningún cartel y el único que apareció nos llevo a ningún sitio, de nuevo nos encomendamos al GPS, busca chico busca, y buscó, vamos buscó la gasolinera más cara y la más alejada de la carretera, llegamos por los pelos y el litro lo pagamos a 1,94€ y para mas inri, el paisano va mira la matricula y pregunta “¿Español?”, sí le contestamos, “ahh, Barcelona”, error amigo mío, Madrid, después de ver mi cara decidió guardase los comentarios para una mejor ocasión.

    El factor sorpresa de llegar a primera hora se había esfumado, por lo que nos encomendamos a la suerte y a la espera de comernos unas colas de campeonato, ya desde la autovía se podía divisar entre la niebla la silueta tantas veces vista en fotos y documentales, la verdad que esto promete y el tiempo comenzaba a calmarse, dejó de llover, acercarse es toda una experiencia, poco a poco la roca se va mostrando cada vez más clara, y ahora llega la novedad sobre lo que habíamos leído. Se ha creado un mega-parking a las afueras de lo que antes era el parking principal que ya no existe, fijaros bien en las señales ya que en la primera rotonda o desvío deberéis girar a la derecha, el acceso a ese parking está reservado a Autobuses y a los hoteles que hay dentro de M.S.M, cuando lleguéis a la segunda rotonda que os lleva a vuestro parking y si está un poco atascada, colaros, porque el parking de motos está al final del todo, el que ordena el tráfico ya os lo indicará, recogéis el ticket y listo, ya podéis tener una primera imagen perfecta de lo que vais a ver. Aquí os dejo un PDF en el que se ven los nuevos accesos, tarifas y el parking para motos: info

    Mientras nos dejábamos las cosas en las maletas vinieron los vecinos de la Adventure junto a la que habíamos aparcado, unos valencianos que la verdad nos lo pusieron todo muy negro, nos avisaron de ordas de Japoneses, de horas para coger el autobús lanzadera que llevaría al M.S.M, tienes la alternativa de caminar 40′, de horas para entrar a la abadía, vamos que ya pensábamos que aquello sería el caos del viaje, pero la verdad es que, tomamos el autobús lanzadera a la primera, las ordas las debían de haber eliminado, y en 20′ de cola estábamos visitando la Abadía, ¿suerte? la verdad es que no lo se igual no merece la pena estar a las 09:00, nosotros llegamos pasadas las 10 y no tuvimos ningún problema.

    Resumiendo, ahora hay unos autobuses gratuitos que te llevan y te traen hasta el M.S.M. , la marea estaba baja y pudimos comprobar que se está construyendo una pasarela apoyada sobre pilares, no como la actual carretera que divide el acceso en dos, que será lo que conduzca al M.S.M en un futuro. Esta pasarela permitirá que al subir la marea el agua quede debajo haciendo que el flujo natural de la marea no se vea interrumpido en dos por la carretera. Aquí os dejo otro documento sobre las obras que se están llevando a cabo: info

    “El obispo de Avranches, Aubert, habría fundado un santuario en 708 en el Mont-Tombe, después de 3 apariciones sucesivas del arcángel San Miguel. Tras consagrar el santuario en 709, la iglesia no dejo de atraer curiosos y peregrinos del mundo entero. El Mont-Saint-Michel tiene la peculiaridad de haber sido edificado sobre un islote rocoso donde podrás descubrir numerosas joyas arquitectónicas: Iglesia pre-románica, iglesia abacial de los siglos Xl y XV, edificios convencionales románicos y góticos. Transformada en cárcel desde la Revolución francesa hasta el Segundo Imperio, la abadía está gestionada, desde 1874, por el departamento de los Monumentos Históricos. Desde 1969, una comunidad monástica asegura también una presencia espiritual permanente. Conocido como la « Maravilla del occidente », el Mont-Saint-Michel está rodeado de una magnífica bahía, teatro de las más grandes mareas de Europa. Un espectáculo increíble. Situado entre la Punta bretona de Grouin (Cancale) y la Punta normanda de Champeaux (hacia Granville), la Bahía del Mont-Saint-Michel está también inscrita en la UNESCO en la lista de los lugares considerados Patrimonio Mundial Cultural y Natural. ” – http://www.normandie-tourisme.fr/

    La visita al MSM mejora por momentos, después de elegir el camino, rápido, y digo rápido porque era el de las escaleras ascendimos por varias terrazas que dejaban ver los paisajes de alrededor, sin darnos cuenta llegamos a la entrada de la Abadía, y decidimos hacer cola, total no perdíamos nada. Para que os hagáis una idea desde las escaleras de entrada hasta las taquillas pasaron aproximadamente 20 minutos. Nada más comenzar un mirador nos muestra el lado oeste de la bahía, que era la vista que teníamos desde la autopista, poco a poco fuimos descubriendo las numerosas salas construidas en diferentes fases junto con sus usos.  Impresionantes la chimeneas y la rueda para subir la carga. Las vistas sobre la bahía son espectaculares, una marea que se retira unos 15km no se ve todos los días.

    Después un breve descenso por la calle principal llena de restaurantes y tiendas de regalos ya estábamos fuera, en menos de 3 horas lo habíamos visto.

    Nuestro destino rodea la bahía dirección Cancale (Kankaven), es la Ruta de la bahía, MSM se vislumbra desde diferentes puntos, inmóvil entre la bruma. Una lluvia intermitente nos acompañó todo el camino. Cancale es un pueblecito de pescadores con innumerables restaurantes cuya especialidad son las ostras planas. Aquí se puede apreciar perfectamente el efecto de la marea, no todos los días se puede pasear por el fondo de un puerto, en este caso el puerto de la Houle, con coches en el fondo y barcos varados.

    https://www.flickr.com/photos/97181401@N04/12879130604/in/photostream/

    Continuamos hacia la punta de la bahía, el cabo Grouin desde el que se tiene una completa panorámica del lugar incluida la isla de Landes, reserva ornitológica que alberga numerosas especies. Desde aquí serpenteamos hacia Saint Malo (Sant-Maloù), ciudad amurallada totalmente destruida en la II Guerra Mundial, como nota triste la de ser la primera acción con Napalm de la historia.

    ____hablar sobre su muralla____ .El recinto interior de la muralla es enorme y las vistas sobre la bahía espectaculares pero agobia un poco al principio la cantidad de gente que te encuentras en las calles, aunque posteriormente baja la presión. Destacar que cerca de la ciudad hay dos islotes que cuando la marea está baja se puede llegar andando, en uno de ellos se haya el Fort Petit Bé, al otro lado de la muralla el Fort National. Una vez degustado un Gofre de Nutella y dado un paseo por la muralla nos encaminamos a nuestro siguiente destino, Dinard (Dinarzh).

    Dinard se encuentra frente a Saint Malo, comunicado a través del punte sobre la central maremotriz de Rance que de nuevo mantiene el nivel del agua hacia el interior cuando baja la marea llegamos sin rumbo fijo. Aunque está cerca nos encontramos con mucho tráfico, eran cerca de las 18:00 y se notaba la hora punta de salida del trabajo o que simplemente era verano. Las casa sobre la playa y los acantilados en Dinard son espectaculares, estuvimos paseando un rato para ver la fortaleza de St. Malo desde este lado.

    Ya era muy tarde y decidimos abortar el ver las piedras rosadas y deshacer nuestros pasos hacia Cancale para ver los efectos de la marea en lo que antes era un puerto vacío de agua, y allá que fuimos y  mereció la pena, en donde antes había barcos, coches y paseos sobre en el fondo del puerto ahora había agua, impresionante el flujo de la marea, merece la pena ver el antes y el después.

    Dudamos si quedarnos a cenar, pero la lluvia que comenzaba a caer nos hizo dirigirnos hacia el camping. Cenamos en el restaurante que hay a la entrada, el Le Cochon Grillé y la verdad he de decir que bastante bien, una ducha y a dormir, mañana tocaba desplazamiento para ver el grueso del desembarco, toca Normandía.

     

  • 04 Vannes – Dinan

    golfomorbihan02

    Llueve débilmente desde hace unas horas, pero el camping no observó el cielo por la lluvia, algo pasó rozando las copas de los árboles, no identificaba el ruido ni la forma, la arboleda no dejaba ver bien hasta que un enorme globo se dejó ver camino al golfo, la primera impresión fue que acabaría en el agua pero más bien era pericia del piloto para atraer las miradas.

    Tocaba repliegue y traslado, el trayecto era corto, unas 2 horas, tras un breve retrase ultimando la colada nos dispusimos rumbo al norte.

    La ruta hacia el norte fue tranquila, mientras nos acercábamos el cielo se oscurecía, amenazaba tormenta. El último tramo del camino discurrió por carretera nacional entre granjas, pueblos, campanarios que se alzan hacia el cielo, y al final Dinan. El cielo seguía amenazando lluvia, por lo que la Oficina de turismo fue nuestro primer destino. Nos informamos por el camping y por hoteles, y elegimos  un pequeño hotel a las afueras, tenía buena pinta, en fotos, sitio para dejar la moto y desayuno incluido, todo por el módico precio de 100€ las 2 noches, Hotel Les Quatre Saisons, grabaros a fuego éste nombre, y no vayáis, jamás. Creo que si nos hubiéramos quedado 5 minutos más hubieran aparecido criaturas del pasado a quitarnos la vida. El garaje para la moto, el cobertizo, la habitación, indescriptible, cama ergonómica, baño con cortina con vistas a la cama, puerta de papel de fumar, nos miramos incrédulos, y el silencio dejó paso al plan de huida.  Mi plan – no hemos descargado la moto, bajamos, dejamos la llave y nos vamos. Su plan – “le decimos que esperábamos a unos amigos y que han tenido un accidente y que nos tenemos que marchar”. Móvil en mano, cara de preocupación, unas palabras, y un rastro de piedras y polvo tras de mí, habíamos escapado.

    Nos encaminamos de nuevo al centro de la ciudad, había un Ibis, céntrico, lo intentamos de nuevo, lleno, se hacía tarde, el tiempo no nos decía nada, destino el camping, no el municipal, el camping La Hallerais. Nos encaminamos hacia el camping sedientos y agotados, es mediodía y lo que pretendía ser un trayecto corto se está alargando más de la cuenta.

    Hay un cartel de completo a la entrada del camping, toca llorar, teníamos una pre-reserva realizada pero no pagada, ésta será nuestra arma, y funcionó, nos llevamos la última plaza, es lo que tiene viajar en moto, no consumes electricidad y una tienda pequeña cabe en cualquier parte, gracias a las chicas de la recepción.

    Tienda, orden, ducha y a Dinan. Entramos desde el puerto, restaurantes a un lado y a otro, y en lo alto las murallas. Dinan es piedra y madera, piedra de sus murallas y almenas, y madera de sus casas. Envidio la conservación de los núcleos urbanos de las ciudades europeas, salvo contadas excepciones creo que en España se podría hacer algo más al respecto.

    Después de degustar un Crepé típico de la zona con __________ simplemente nos perdimos por sus calles, el punto álgido son las vistas desde lo alto del puerto, espectacular sin duda.

    Volvimos al camping para trastear por internet y hacer un poco de tiempo hasta la cena. A media tarde y nos encaminamos de nuevo hacia Dinan. La oferta gastronómica es amplia, y nuestro nivel de Crepés ya era demasiado alto, elegimos un italiano, una penúltima vuelta por para bajar la cena y directos a dormir.

    Mañana será otro día.

     


     

  • 03 Vannes – Carnac – Quiberon – Lorient – Concarneau – Vannes

    Antes del viaje sabíamos que veníamos a un lugar en el que el clima es por norma inestable. Comenzó a llover a las 7 de la mañana, y sobre la tienda las gotas amplifican su sonido haciendo incomodo conciliar el sueño, lo bueno que en torno a las 10 de la mañana cesó.

    Después de dar buena cuenta de los Croissants encargados el día anterior salimos con intención era bordear la costa, la aventura duró 700m, se nos acabó la costa por ese lado. Esta vez confiaremos en nuestro controvertido GPS al que todavía no le hemos tomado la mano, creo que su inteligencia es demasiado artificial para mí todavía.

    Nos dirigimos a Carnac (Karnag) para ver sus campos de Monolitos o menires, si es que el bueno de Obelix ha tenido a bien dejarnos alguno. No hace falta buscar mucho, los campos de Menires se nos muestran de camino a la pequeña villa. Están divididos en 3 grandes campos principales y algún otro que nos encontraríamos después. Las concentraciones está valladas, y una de ellas es accesible mediante visita guiada. Decidimos dar una vuelta en torno al campo, la verdad es que las conjeturas sobre el porqué hace 3500 o 4000 años a.C. decidieron alinear piedras se me antojan simplemente conjeturas.

    carnac00

    El cielo sigue gris plomizo amagando con algunas gotas que son meras nubes con prisa por sobre volarnos. Nuestro siguiente destino la península de Quiberon, seguimos confiando en el GPS, total nos ha traído hasta aquí sin sobresaltos, le daremos otro voto de confianza, muy lejos no nos puede mandar. La puerta de entrada a la península es el pueblo de Plouharnel, el tráfico se ralentiza, en exceso. Un punto de entrada y salida es lo que tiene, la retención de salida es kilométrica y dudamos si continuar adentrándonos, arriesgamos y la jugada nos salió bien. Quiberon es lo que llamaríamos un pueblo con encanto, la verdad que si circulásemos por la izquierda diría sin dudarlo que estamos en algún pueblo de la campiña inglesa, casas bajas, vida sin prisas, rincones para perderse y no encontrarse, esa es mi imagen de Quiberon, y al final la costa, abrupta, salvaje, ventosa. El camino de la costa es simplemente espectacular, una solitaria mansión nos muestra un mar encrespado y amable. Rodamos luchando contra el viento que azota incansable a todo ser vivo e inerte.

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    Me gusta el mar, pero en su estado puro, salvaje, desafiante y por supuesto a buen recaudo en tierra. Hay veleros en el agua, luchando y gozando a partes iguales del espectáculo. Nuestro camino nos lleva sin quererlo a un pequeño puerto pesquero, la marea está baja, y las barcas están varadas en la arena, en el otro extremo se divisa la Fortaleza de Penthièvre a la cual nos encaminamos. Un cartel avisa de que entramos en un área militar. Un obelisco domina la fortaleza, homaje a los 50 patriotas fusilados tras una heroica resistencia. La fosa común fue descubierta el 16 de mayo de 1945, una cruz blanca al final de una gruta marca el lugar.  Una de las tantas tragedias de la guerra, en este caso de “Los Alemanes”.

    Este no solo es un viaje en moto, es un viaje al pasado, a la historia, a la II Guerra mundial. Que pronto olvidan los pueblos, es difícil de creer, pero es cierto, recordad: “el que olvida su pasado está condenado a repetirlo”.

    La salida de la península que se nos antojaba complicada fue más fácil de lo que pensábamos, ahora el atasco era en sentido contrario, es mediodía y parece que todos quieren llegar a la península.

    Ponemos rumbo a Lorient (An Oriant), como curiosidad Lorient fué creada para apoyar el desarrollo de la compañía Francesa de las Indias Orientales, gracias a la cual la ciudad prosperó rápidamente. En la II Guerra Mundial fue casi totalmente destruida ya que era base de los submarinos alemanes U-Boot. Nos habían recomendado el puerto y cuando llegamos nos fundimos en el 43 Festival Inter-Céltico de Lorient con invitado especial, Asturias. El festival tiene como objetivo reunir y compartir gastronomía, cultura, música, leyendas de las llamadas naciones Celtas. Un poco de queso de tetilla y chorizo fueron alegremente devorados por nosotros rodeados de compatriotas que participaban en el evento cultural. Con poco más que ver y el estomago lleno y feliz, abandonamos tan curioso evento.

    concarneau00

    Concarneau (Kon-Kerne), grata sorpresa del día, el interior de la fortaleza nos depara calles repletas, tiendas, restaurantes, todo como salido de otra época. Desde fuera no se repara en la magnitud de La ville-close, incluso pudimos ver arribar el crucero mas corto del mundo, 2 minutos.

     

     

    Degustado un buen helado decidimos retirarnos hacia Vannes, un alto en una gran superficie, para comprar la cena, un pique-nique o pic-nic y un agradable paseo antes de dormir para observar el anochecer nos llevaron a cerrar el día con una sonrisa.

    golfomorbihan00

    Mañana toca traslado hacia el norte.

  • 02 Bazas – Vannes

    La vida en un camping se rige por el astro rey, no hace falta despertador, ni gallo, que haberlos los había. Con las primeros atisbos de luz el camping cobra vida, pequeños, grandes y animales deambulan entre tiendas, caravanas, cabañas, etc. Buscar el pan o los Croissants encargados el día anterior, ir al baño, pasear al perro son el ritmo cotidiano de las primeras horas de la mañana en un camping. Ayer no vimos ningún sitio abierto para comprar algo para desayunar, por lo que después de otra aventura en las duchas y una rápido repliegue y carga nos dirigimos de nuevo en pos de la autopista y como primer destino, una Aire, que bien suena área de servicio en Francés. Merece un capítulo aparte las Aires francesas, por servicios, por lavabos, por limpieza, nada que ver con las que vemos por nuestra piel de toro, quizás es un tema de educación, o quizás no, pero para bien o para mal son diferentes, al igual que las Aires, pero las de descanso, con sus árboles que dan sombra, baños con música y algunos totalmente automatizados como pudimos comprobar el año pasado, con mesas para que puedas comer y papeleras vaciadas regularmente. Bueno después del inciso, de repostar y desayunar nos dispusimos a iniciar viaje hacia nuestro destino de hoy Vannes, la Vannes de Bretaña no la Vannes al este de París a unos cientos de kilómetros más al este, empiezo a sospechar que el GPS tiene otras intenciones viajeras que no concuerdan del todo con las nuestras, ¿no creéis?. Solventado el malentendido, continuamos rumbo al norte. El cielo está plomizo pero parece que aguanta, temperatura perfecta, tráfico fluido, un circo compuesto de más de 60 vehículos en la carretera, vaya, jamás había visto un circo tan grande, más bien es como si un circo hubiera ido absorbiendo circos a lo largo de los años y se hubiera convertido en la madre de todos los circos.

    Seguimos devorando kilómetros, y parando de vez en cuando a descansar y repostar, pocos motoristas en nuestro sentido, todos viajan al sur, ¿hay algo que sepan ellos que nosotros no?. El tráfico hacia en sentido contrario es intenso, hay retenciones de bastantes kilómetros a las entradas y salidas de los peajes, nosotros sin problemas nos vamos encaminando hacia la desembocadura del río Loira, hacia Nantes. Haciendo un inciso y retrotrayéndonos al día de ayer, vimos un par de Citroen 2CV justo al pasar la frontera, bien conservados, hoy entenderíamos de dónde venían, antes de llegar a la circunvalación de Nantes observamos otro 2CV de color burdeos con una pegatina en su luneta posterior que ponía: “XX Encuentro Internacional de Amigos del 2CV – Alcañiz – 31 JUL al 04 AGO 2013”, ha debido de ser impresionante, personalmente siempre me ha gustado la polivalencia de los 2CV. Pero bueno me parezco al GPS, que me desvío del tema, ¿por dónde íbamos? Ah sí, Nantes, desembocadura del río Loira y su puente, me gustan los puentes, después de ver el de Millau el año pasado este año me había preparado la ruta para ver el de Normandía, pero el de Nantes sería un aperitivo hasta que llegásemos, un gran ángulo sortea la desembocadura para permitir el flujo de grandes barcos que cargan y descargan a ritmo de titánicas grúas portuarias. El paisaje comienza a cambiar lentamente, la autopista se vuelve más irregular y comenzamos a ver pequeñas bahías, estuarios, veleros, no hay olor a salitre pero el viento nos acerca hacia nuestro destino no sin algún que otro susto.

    Llegamos a Vannes (Gwened en Bretón) a media tarde,  buscamos la oficina de turismo, solo hay un camping a unos 3km del casco urbano en Quimper y allá que vamos. Hay suerte, tiene buena pinta, y las vistas sobre el Golfo de Borbihan son privilegiadas, iniciamos el ritual tienda, orden, ducha, reconocimiento del lugar, y ya estamos listos. Justo enfrente del camping hay una parada de autobús que nos llevará hasta el centro, es gratuito y tiene una frecuencia de 15’, no hay que esperar lo asaltamos y nos desembarca cómodamente en el centro.
    Lo primero que llama la atención es el puerto dominado por barcos de recreo, a lo largo de un estrecho brazo de mar dominado a la bahía junto al que discurre un paseo, al fondeo divisamos una puerta de entrada a la parte noble y allá que vamos no sin antes caer en la compra de la pegatina de la región, las tradiciones mandan. Nos adentramos en la ciudad y nos perdemos entre sus calles empedradas, sus casas de madera del siglo XV y XVI, sus comercios, sus restaurantes, su catedral, sus murallas y parques, en definitiva un fin de día perfecto al que le añadimos una agradable cena, Gallete, Crepe y cerveza del lugar.

     

    Comienza a refrescar y nos disponemos a volver, pero todo lo gratis tiene su fin y el nuestro el que nos tenía que llevar de vuelta al camping dejo de funcionar hace un par de horas, ninguno caímos en mirar la hora de fin del servicio, mirada de resignación y a caminar, el marco es incomparable, y con la caminata añadida hoy seguro que dormiremos bien. Antes de encomendarnos a Morfeo, encargamos unos Croissants en el bar del camping, mañana será otro día.

     

     

     

     

     

     

  • 01 Madrid – Bazas

    El día de comienzo de un viaje siempre es emocionante, y el que no se emocione es que no tiene alma. Preparativos, rutas, lecturas, mapas, etc. todo ha quedado en un segundo plano, la escala temporal se define perfectamente entre el antes y el después, ayer T-1 y hoy T+1. Otra característica del inicio de una aventura son los nervios de la noche previa, quieres dormirte lo antes posible para que llegue el amanecer pero esto genera un bucle infinitamente finito que te hace dormir poco, ¿cierto?. Suena el despertador, hoy ninguno se gira, no hay retardo de la alarma de 10 minutos, hoy es el día, ducha, ligero desayuno, vestimenta de romano, últimos aperos en el equipaje, contadores a cero, ninguna mirada atrás y 14 días por delante.

    El día nos recibe con un amanecer de postal, rayos de sol entre nubes, tonos naranjas alumbran nuestro camino, nuestro primer objetivo el área 103 de la N-II, una vieja Moto Guzzi, carromatos y pavos reales envuelven al viajero que para a saciar el apetito de la mañana. Una parada de punto y seguido con el estómago lleno y unos cuantos kilómetros por delante por una viaja conocida, la N-II, devoramos kilómetros dejando a los lados conocidos pueblos al alcance de rutas de un día, Sigüenza monumental, Medinaceli y su Arco romano, Calatayud y sus Iglesias mudéjares, el monasterio de piedra y sus cascadas, etc. El plan de viaje se va cumpliendo sin grandes contratiempos, el calor de agosto nos da una tregua sin llegar a sobrepasar los 33º lo cual se agradece teniendo en cuenta que hace un año nos saludaba la misma zona con sus 40º. Después de repostar y refrescarnos encaramos por la autovía dejando atrás Zaragoza, Huesca, Sabiñánigo, Jaca, hasta llegar hasta nuestra primera parada, la estación Internacional de Canfranc, una visita guiada permite recorrer parte de sus dependencias interiores, aunque los andenes y sus exteriores son de libre acceso. La estación está operativa con enlaces con Zaragoza.

    Estación de Canfranc
    Estación de Canfranc

    Estación de Canfranc
    Estación de Canfranc

    Pirineos
    Pirineos

     

    Francia queda apenas a unos kilómetros, ¿túnel o Puerto? Creo que la respuesta está clara, serpenteamos hacia la otrora frontera del puerto de Somport que dormita silenciosa, y en un abrir y cerrar de ojos nos adentramos en Francia, la temperatura de alta montaña se agradece, un descenso rápido nos lleva hacia el valle d’Aspe, la antigua vía de tren que unía con España se cruza innumerables veces en nuestro camino mirándonos desde enormes viaductos, la arquitectura cambia, los pueblos son diferentes, en mi opinión, más ordenados, cuidados, interesantes cada uno en sí mismo. Numerosos carteles de venta de quesos salpican los laterales de la carretera, poco a poco las empinadas laderas horadadas por el río Aspe dan paso a la planicie, tanta belleza ha debido de embriagar los sentidos de nuestro flamante GPS, ya que decide guiarnos por un paraje bucólico pastoril entre viñedos y lomas, bosques y riachuelos que nos retrasan más de una hora, aunque al final, reencontrado GPS y satélites, nos pone en rumbo hacia nuestra primera autopista.

    Afortunadamente el límite de velocidad de 130 km/h nos hace recuperar tiempo. Los kilómetros pasan y el objetivo del día se acerca, Bazas (Vasats en gascón), pequeño pueblo en el que destaca su Catedral Gótica del siglo XIII, restos de la muralla y alguna casa del siglo XI. En este viaje no habíamos planificado reservar ningún alojamiento, nuestra experiencia el año pasado y la lectura de crónicas nos aseguraban alojamiento en Camping en numerosos lugares por los que íbamos a pasar, Bazas era uno de ellos, siguiendo las indicaciones llegamos al Camping Le Paradis de Bazas, un 4 estrellas que deparaba la terrible sorpresa de sus baños-duchas-lavabos todo en uno, altamente insalubre y NO recomendable.

    Catedral de Bazas
    Catedral de Bazas

    Casco Antiguo, Bazas
    Casco Antiguo, Bazas

    Atardecer en Bazas
    Atardecer en Bazas

     

    Nos dirigimos al pueblo para cenar, previo agradable paseo, después de 700km cualquier excusa es buena para estirar las piernas, degustamos lo que se iba a convertir en el menú del viaje, una Gallette(salado) o Crepe(dulce). Unos clientes con poca idea de Francés pero con ganas de aprender y unos dependientes con ninguna gana de aprender nada fueron la nota de la cena. Con los estómagos llenos nos retiramos a nuestros aposentos no sin antes intentar conseguir algo de Wi-Fi en la cafetería del Camping mientras bajábamos la espuma a una rubia. Informados de las noticias del día nos enfundamos nuestros sacos dejando un cielo estrellado sobre nosotros, mañana será otro día, bueno, aunque a las 2 de la mañana que se puso a llover y tuvimos que salir a recoger las toallas para evitar peso extra a la mañana siguiente, después de esto Morfeo nos dejó mecernos en sus brazos sin grandes sobresaltos, y ahora sí, mañana será otro día.

  • Actitud viajera

    Positivo, neutral, curioso, abierto…

  • Bretaña, Normandía, Bruselas y Loira.

    Este año planteamos un viaje diferente, mas turístico de de conducción, menos curvas y mas historia, os invitamos a que nos acompañéis a través de la Bretaña Francesa, Normandía, Bélgica y el Valle del Loira, esperamos que disfrutéis con la crónica.


    Europa 2013

  • Proyecto SURAJ

    Es posible que me conozcas ya. Tal vez sientas que soy uno más de la familia, porque he estado entrando y saliendo de tu vida durante más de dos años. Pero quizá seas nuevo en mi vida: si no sabes quién soy, te contaré lo básico en dos pinceladas: En mayo de 2010 decidí romper con mi cómoda vida de urbanita empresario, me monté a lomos de la moto Fefa, y gastando casi todos mis ahorros di la vuelta al mundo en moto en busca de la Felicidad. Narré todo mi periplo en directo a través de una web, Salí a dar una vuelta, edité cerca de ochenta vídeos y, gracias a la persistencia de lectores como tú, publiqué un libro contando mis aventuras. El libro agotó su primera edición en poco más de un mes y se ha mantenido intermitentemente como uno de los más vendidos de Casa del Libro en la sección de viajes desde entonces, por encima de reconocidos autores como Amudsen, Javier Reverte, Ted Simon, Miquel Silvestre o Lorenzo Silva.

    Hoy, estoy muy emocionado de presentarte un nuevo proyecto de viaje. No es tan largo como el primero -difícilmente podríamos concebir algo más largo- pero sí tiene voluntad de cambiar cosas, de mover conciencias, de contar realidades y de trascender. Lo he bautizado con el nombre de Proyecto Suraj.